lunes, 15 de mayo de 2017

POEMAS DEL THERIGATA (MONJAS BUDISTAS)




 El Therigata es la antología de poesía femenina más anti-
gua que se conoce. Reúne los cantos compuestos por las
Theris o monjas superioras budistas, que vivieron en el siglo
VI a.C. En otras palabras, fueron contemporáneas de Buda.
Esta colección de 522 estrofas fue volcada a la escritura re-
cién en el año 80 a.C. Da testimonio de la conversión de es-
tas mujeres a las enseñanzas de Buda y festejan una libera-
ción. Junto a la antología de los cantos, el Paramatta Dipa-
ni, un comentario con notas acerca de los mismos y datos 
biográficos de las autoras. El budismo surgió en la región 
que hoy conocemos como Bijar (Bihar), un estado mucho
más democrático que los estados vecinos, dominados por
extensas monarquías. Se trata en esos tiempos de un pueblo mayormente dedicado a la agricultura, en una región que iba mejorando su calidad de vida progresivamente.
 Cada canto del Therigata refleja una experiencia epifánica
en la cual las ataduras de la vida secular se rompen y el tor-
mento de los sentimientos se apaga mientras se alcanzan la
paz y la libertad del nirvana.


 (Cada poema va precedidos del nombre de la monja superio-
ra autora del mismo)


 MUTTA

 Tan libre soy, tan gloriosamente libre,
 Libre de tres cosas insignificantes:
 Del mortero, del pilón y de mi retorcido señor,
 Libre del renacimiento y de la muerte soy,
 Y todo lo que me ha retenido
 Lo he arrojado lejos.


 SUMANGALAMATA

 ¡Una mujer bien liberada! Qué libre soy,
 Qué maravillosamente libre, del trabajo fastidioso de
                                                                    [la cocina,
 Libre de la severa sujeción del hambre,
 Y de las ollas vacías,
 Libre también de ese hombre inescrupuloso,
 El tejedor de sombrillas.
 Calma ahora, y serena soy,
 Todo deseo [lujuria] y odio purgados.
 A la sombra de esos árboles que se extienden voy
 Y contemplo mi felicidad.



 UBBIRI

 "¡Ah Ubbiri, que gime [llora] en el bosque
 ¡Oh Jiva! ¡Querida hija!'
 Regresa a tus sentidos. En este vertedero de cadáveres
 Innumerables hijas, alguna vez tan llenas de vida como 
                                                                                [Jiva,
 Arden. ¿A cuál de ellas llorarás?"
 La flecha escondida en mi corazón arrancada,
 El dardo alojado allí, quitado.
 La angustia de mi pérdida,
 La aflicción que me dejó desfalleciente ida,
 El anhelo detenido,
 Al Buda, el Dhamma, y el Sangha
 Me vuelvo, mi corazón por fin curado.



 METTIKA

 Aunque estoy débil y cansada ahora,
 Y mi paso juvenil ha partido hace rato,
 Sostenida por este bastón,
 Trepo al pico de la montaña.
 Mi manto arrojado, mi bol volcado,
 me siento en esta roca.
 Y sobre mi espíritu sopla
 El aliento 
 De la libertad
 He triunfado, he obtenido las gemas triples,
 El camino del Buda es mío.


 FUENTE

Susie Tharu y K. Lalita. Women Writing in India. 600 b.C.
to the Early 20th Century. Pandora Press (de Harper Co-
llins), 1993.
 Las versiones al inglés de este capítulo del libro son de 
Uma Chakravarti  y Kumkum Roy.





lunes, 17 de abril de 2017

UN POETA POLACO CASI SECRETO: TIMOTEO KARPOWICZ




 Antes de la Revolución Húngara del 56, pocos habían oído 
hablar de Timoteo Karpowicz, uno de los jóvenes escritores
que se había establecido en Silesia. Su poesía maduró lenta
y secretamente. Mientras tanto vivió como periodista y editor
de una revista semanal en Wroclaw (también llamada Bres-
lavia), preservando su libertad interior de los llamados de
la época. Producto de su concisión, su poesía puede parecer
excesivamente sencilla o difícil. "Una lección de silencio", 
para tomar un ejemplo, es una imagen traspuesta de toda una
era. Milosz sugiere que Karpowicz es un poeta enamorado,
enamorado de la Tierra. Que mantiene una relación íntima
con los árboles, las flores, y los animales. En determinado
momento de su vida fue profesor de literatura polaca en la
Universidad de Illinois. Nació en Polonia en 1921 y murió 
en Chicago, en 2005.

 AMOR

 Yo creía:
 un árbol cuando besado
 no perdería las hojas-
 las hojas caen
 de árboles
 besados.

 Un río abrazado
 por una mano enamorada
 no fluiría-
 se va fluyendo
 hacia la niebla.

Hay en mi paisaje
 errores de colores y perfumes
 aún así siempre amo
 lo que incesantemente
 cambia.

 como una pelota dorada
 ella corre delante mío:
 acercándose una y otra vez,
 mi amada, 
 Tierra.


  ROTA

 pacientemente 
 la tierra rota
 y las sobras de bronce del movimiento
 se incrustan por capas en el picaporte de la puerta
 más y más resistente es mi puerta
 detrás de la cual relucen los animales
 los pájaros florecen
 los árboles se enjambran

 habiendo elegido erróneamente
 mi reino sobre una nube rota
 hoy habré de flotar
 sobre una vuelta más de la tierra

 más tarde -acordate:
 dale de beber a mi venado dorado
 y dale de comer a los pájaros
 que dejé
 más allá de la pesada puerta


EL SUEÑO DEL LÁPIZ

 Cuando el lápiz se desviste para dormir
 firmemente decide
 dormir de manera envarada
 y negramente

 a esto lo ayuda
 la innata inflexibilidad
 de todos los meollos del mundo
 el meollo espinal del lápiz
 se rompe pero no se dobla

 él nunca soñará con
 ondas de pelo
 sólo un soldado parado en posición de firme
 o féretros

 lo que halla su lugar en él
 es lo derecho
 lo que está más allá de lo torcido
 buenas noches



 UNA LECCIÓN DE SILENCIO

 Cuando quiera una mariposa
 plegó demasiado violentamente 
 sus alas-
 hubo un llamado: ¡Silencio, por favor!

 En cuanto una pluma
 de un sorprendido pájaro
 empujó contra un rayo de luz-
 hubo un llamado: ¡silencio, por favor!

 De esa manera fueron educados
 para caminar sin un sonido
 el elefante sobre su tambor,
 el hombre sobre la tierra.

 Los árboles estaban creciendo
 mudos sobre los campos
 como crece el pelo
 de los horrorizados.



FUENTE

Czeslaw Milosz. Postwar Polish Poetry. Univ. of Califor-
nia Press, 1983.




sábado, 8 de abril de 2017

PEQUEÑOS CATALOGOS (PC) 1: NATURALEZA





 A veces pienso en la naturaleza de esta página (odio el
nombre 'blog', me suena a un sapo ahogándose). ¿Qué es
lo que quiero, qué es lo que intento? Realmente.
 ¿Registrar en un lugar abierto aquello que imagino, valoro,
junté, extraje, rescaté y guardé a lo largo de una vida?
 Ésa es la expresión que justamente utiliza Ezra Pound en el 
Canto XCVIII: "There is no substitute for a lifetime." El pro-
blema al que se han enfrentado los traductores, es que lifeti-
me aparece habitualmente como 'vida'. Pero la expresión 'vi-
da' produce, me parece, un malentendido. Lifetime es aquí
más bien 'el transcurso de una vida', lo experimentado, lo
vivido a través de una vida. De lo contrario, se lo podría con-
fundir con el muy mentado asunto del valor de la vida huma-
na, por ejemplo. 
 A lo largo de una vida.
 Por lo tanto, podría decir que cada frase que voy a reproducir
a continuación tiene una pequeña historia, la lectura del texto
al que pertenecen, el momento de la vida de esa lectura, las
asociaciones mnémicas y emocionales que me producen. En
cierto sentido es como escuchar música, con sus resonancias,
con sus inevitables conexiones.

 Empiezo por una cualquiera, en este caso la naturaleza, para
soltar las cuerdas y hacer que en poco tiempo naveguen en
estas aguas unos cuantos barquitos, en lugar de un acorazado
o una nave de gran porte.
 Intentaré generar alguna ligazón mínima entre los diversos
textos.


 NATURALEZA

 El atardecer oscurece el pasto, la brisa
 como humo púrpura, despeina su superficie.
Desmond O'GRADY. Poesía irlandesa contemporánea.


 PREGUNTA Y RESPUESTA EN LAS MONTAÑAS
 Me preguntan porqué vivo en las montañas verdes.
 Sonrío y no respondo; mi corazón está en paz.
 Los pétalos de durazno fluyen en la corriente, sin dejar
                                                                            [rastro-
 Y hay otras tierras y cielos que éstos.
 LI BAI (también llamado LI PO). En V. Seth, Three Chi-
nese Poets.

 Negras nubes de tormenta se amontonan a contraviento,
 apilándose en lo alto más allá del volcán.
 Malcolm LOWRY. En Hablar de poesía.

 Y el viento salvaje del este, el tirano entre los vientos de
Siberia.
 Joseph ROTH. La cripta de los capuchinos.

 mientras la luz del sol cae
 como gruesas sedas italianas sobre las casas
 cuadradas hacia el Bósforo
 Denis DEYLIN. Poesía irlandesa.

 El viento volaba a nuestro encuentro. El dulce y salvaje 
viento de la primavera rusa. 
 Mijail BULGÁKOV. Morfina.

 los párpados del Alba se alzaron un poco más
 Valery LARBAUD. Diarios de A.O. Barnabooth.

 Arden toda la noche
 los astros deslumbrantes
 ÍBICO (s. VI a.C.) En 'El mundo antiguo'.

 Y el sol de octubre
 veraneaba
 al hombro de la colina.
 Dylan THOMAS. Cuaderno de traducciones.

 Quien no ama las nubes
 que no venga a Ecuador.
 Henri MICHAUX. Ecuador.

 "Nubia Nublada": esto es una contradicción en términos
actuales. Es verdad que el cielo claro de Nubia no está siem-
pre despejado. Nubes en forma de elegantes plumas de aves-
truz aparecen ocasionalmente allí a grandes alturas, atesti-
guando la fuerza y la velocidad de los vientos de gran alti-
tud.
 Arnold TOYNBEE. Entre el Nilo y el Níger.

 Todo el mundo sabe que los vientos de mueven en direc-
ción este en torno al planeta, por la rotación de la tierra.
 (...)
 Calor. Frío. La tierra también es un sistema cerrado. El 
calor del ecuador sube. El aire frío de los polos desciende.
Y se forman enormes contracorrientes. Corrientes que flu-
yen contra los vientos que soplan de este a oeste.
 Kathryn HARRISON. La mujer de nieve.

 La manteca enterrada hace
 más de cien años
 fue recobrada salada y blanca.
 La tierra misma es blanda manteca negra.
 Seamus HEANEY. Poemas.

 Rauda como la sombra del pez
 Que rueda en el agua verde pálida.
 Ezra POUND. Antología poética.

 Los patos están parados bajo la lluvia, mudos e inmó-
viles, pensando intensamente en nada.
 Werner HERZOG. Conquista de lo inútil.

 cual cigarras posadas sobre los árboles, sus claras voces
hacen cantar a los bosques
 HOMERO. La Odisea.

 Bandadas de papagayos vuelan en dirección al sol ponien-
te, como si tuvieran negocios urgentes que nosotros no co-
nocemos.
 Werner HERZOG. Id.

 un colibrí... advertí su temblor,
 semejante al de cien mil voltios
 que silban en los cables eléctricos, de poste en poste
 Valerio MAGRELLI. Epígrafes.

 el físico Hans Thirring escribió, acerca de la relatividad:
"Le quita a uno la respiración el pensar en lo que podía
pasarle a una ciudad si la energía de un sólo ladrillo fue-
ra liberada... bastaría para arrasar una ciudad de un millón
de habitantes."
 Anne MICHAELS. Piezas en fuga.

 Los textos de Bernhard exponen con terca insistencia que
la Naturaleza es una casa de locos mayor aún que la socie-
dad.
 W.G. SEBALD. Pútrida patria.

 la naturaleza y su belleza son cosas muertas e insignifican-
tes a las que sólo el arte puede prestar sentido.
 W. SOMERSET MAUGHAM. El caballero del salón.

 Al igual que los grandes mitólogos, Freud sitúa como funda-
mento de todas las cosas, aquello de lo que menos puede ha-
blar: el retorno a lo inorgánico. En sus migraciones de milla-
res de kilómetros, pájaros y peces buscarían su patria origina-
ria, que es la inercia de la materia, antes de que surgiera la
vida.
 Roberto CALASSO. Las ruinas de Kasch.

 Adiós. Y gracias por tu furia 
 Instructiva. Hoy no es el fin del mundo:
 Dobla la no desnuda rama
 El fruto sin cortar- y nos espera.
 Charles TOMPLINSON (A Van Gogh). La insistencia de
las cosas.

 ¡Oh rosa, estás enferma! 
 El gusano invisible
 que cuela en la noche,
 en la tormenta aullante,
 Ha encontrado tu lecho
 de alegría carmesí,
 y su secreto amor oscuro
 destruye tu vida.
 William BLAKE. En 'Cuaderno de traducciones'.





viernes, 7 de abril de 2017

¿OTROS MUNDOS?




 El vigía, ¡el vigía ha entrecerrado los ojos!
 Debe ser comunicado pronto, ¿quién puede hacerlo?
 Con su única cabeza, el vigía instalado en su torre de vigi-
lancia, hace veinte años.
 ¿Quiénes podrían venir? ¿De dónde?
 No se le ha informado. O bien se le olvidó. Ambas cosas
pueden ser la misma.
 En veinte años pueden cambiar los enemigos, las fronteras,
las guerras, los Imperios.
 ¿Y él?
 El orgullo resignado de sus padres cuando le comunicaron
su misión impostergable.
 ¡Al Servicio del Emperador!
 Resguardando el Reino Milenario.
 Torre circular como un faro, en el medio de la estepa desierta.
 Cielos en arco, suelos fijados a la gran roca del mundo.
 Sólo los climas, sólo las estaciones.
 Usar los sentidos sobre nada.
 Años que se multiplican, dejando sus cáscaras vacías a su
alrededor.
 Pasado y futuro entremezclándose día y noche.
 El sol cegador, las raras pero intensas lluvias, las sombras
de la noche: todo puede favorecer al enemigo.
 Tan sólo su atención, sólo dispone de su atención.
 ¿Será esta inagotable?
 No debe permitir que la duda se filtre en su única cabeza,
en su única certeza.
 También la duda puede ser una avanzada del enemigo.
 Unos pájaros vuelan y planean en círculos al atardecer.
 Unas flores aletean como enviando mensajes.
 Nubes yéndose, nubes viniendo.
 El crujir de la madera de la torre.
 Una vez más, infinitas voces, afina la atención, la limpia,
la pule, la despierta.
 Allá la bandera del solitario proveedor de agua y alimentos,
que sigue apareciendo una vez al mes.
 Atención de la atención, puede ser una engañifa.
 Deposita las cosas y sigue su marcha.
 Por el momento todo parece estar bien.

 ¿Habrá otros vigías?
 ¿Otros mundos?

martes, 4 de abril de 2017

EL TIEMPO EN VENECIA






 Por los pilotes asciende el espíritu del agua
 y desciende el velo de la noche:
 el oro se apaga
 las alfombras duermen igual
 igual que los cortinados
 y pequeñas plazas enfriadas por la piedra de la luna
 mientras el vértigo corriendo por las aguas
 como un pez imperceptible y gigante

 la tiniebla adviene sangre oculta
 "la rosa es sin porqué", dijo Silesius
 sí señor
 y Hasbrouck dijo que se comió la rosa
 "pétalo tras pétalo y el corazón"

 a esta noche que puede tocarse con los dedos
 le ofrecemos silencio recién hecho

 solos y perdidos
 como una ciudad 
 infinita.

domingo, 26 de marzo de 2017

DOS POEMAS DEL CHINO XIDU HESHANG



 Su verdadero nombre es Dang Yong. Nació en 1984, en Fu-
gu, en la Provincia de Shaanxi y vive en Xian. Pertenece al
grupo de poetas conocido como balinghou o "poetas post
1980". Este grupo, bastante único, está constituido por au-
tores pertenecientes a la primera generación nacida después
de la Revolución Cultural, menos influenciada por el trauma
nacional pasado. Heshang dice acerca de su poesía, que in-
tenta mantenerse en el máximo de 'frío y pequeño', que en
los hechos resulta una poesía mezcla de pathos y humor.
Su seudónimo es también algo gracioso, ya que significa
"veneno del oeste cómo morir".


 FICCIONALIZÁNDOLA

 En su tercer grado de la primaria,
 ella finge que la mano de su padrastro que se alarga sobre
                      ella a la medianoche no existe.

 En el tercer grado de la escuela juvenil,
 ella finge que el brazo del instructor de gimnasia alrededor
                            de su cintura no existe

 En el tercer grado de la escuela secundaria,
 ella finge que el tipo mayor que se aferra a sus caderas en
                            el colectivo no existe

 En el tercer año de la facultad,
 ella finge que el pie del novio de su compañera de cuarto
                           bajo la mesa de jugar a las cartas no existe

 En su noche de bodas,
 ella finge que el feto de un mes de edad que está en su vientre
                           no existe.

 Tres años dentro del matrimonio,
 ella finge que los textos de flirteo de su marido en el móvil
                           no existen.

 Siete años dentro del matrimonio,
 ella finge que la rolliza esposa de su jefe
                           no existe.

 Dieciocho años dentro de su matrimonio,
 ella finge que el pibe que acaricia a su hijo en el cuarto
                          no existe.

 Después de veintiocho años de matrimonio,
 ella finge que el tumor que crece en su útero
                          no existe.

 Luego de treinta años de matrimonio,
 ella finge ser afortunada y que todo el tormento de su sole-
                           dad en la vida no existe.

 Tres minutos antes de su muerte,
 ella finge que la muerte es dolorosa y que su aversión
                           hacia este mundo no existe para nada.

  ["Finge" puede traducirse también por "hace de cuenta 
    que"]




 DOS DE FEBRERO

 En la Calle de la Ciudad Nueva
 Delante del edificio del Gobierno Provincial,
 ella se sacó de a una
 su ropa exterior y su ropa interior,
 entonces con gracia entró
 en la pileta de la fuente,
 lavándose absorta.
 Eso impactó a los hombres mayores
 que daban paseos,
 asustó a los amantes 
 que se besaban en los bancos.
 Sólo unos pocos chicos
 le arrojaron unos terrones,
 diciéndole loca.
 Ella se rió
 sin enojarse.
 Su delgado cuerpo
 se veía extraordinariamente hermoso
 en el sol poniente.
 Oscureció bastante rápido.
 Fresco otoño profundo.
 La noche fría como el agua.
 Yo, en ese momento,
 tuve un impulso
 de llevarla a casa.



 FUENTE (¡Aquí también aparece una!)

 Modern Poetry in Translation. The Constellation.
 N° 2, 2014.
 Las versiones en inglés son de Liang Yujing.



martes, 14 de febrero de 2017

POEMAS DE GEORG TRAKL



 Siempre me ha parecido excesivamente triste la poesía de
Trakl. Admirado por muchos poetas y ensalzado por los dos
mayores filósofos del siglo XX, los desolados versos de es-
te hombre apartado de la sociedad, tienen la extraña cuali-
dad de deslizarse por un borde entre lo humano y lo inhuma-
no -en sus poemas prima la naturaleza, sus colores, sus imá-
genes sin personas; con símbolos de pureza o de extrema
tristeza-, así como entre la vida y la muerte. 
 La relación incestuosa que sostuvo con su hermana Marga-
rete (Grete) lo cargó para siempre de culpa y fue causa y
efecto de su desarraigo social. Es un eje de su obra. Aldo
Pellegrini acota que "al ser en realidad el hombre un soli-
tario, buca en el amor la salida de su soledad. El incesto, en
cambio, acentúa la soledad." En una carta a Ludwig von Fi-
cker, de 1914, le escribe a quien lo ha ayudado en varios 
sentidos a sobrellevar los aspectos más concretos de la
existencia: "Sensación en los instantes del ser semejante a 
la muerte: todos los seres humanos son dignos de amor. Al
despertar adviertes la amargura del mundo: en ella está to-
da tu irredenta culpa: tu poema es una expiación imperfec-
ta." 
 Heidegger ha dedicado varios escritos a su poesía, y Witt-
genstein ha dicho: "No entiendo la poesía de Trakl, pero
me deslumbra, y nada hay que me dé mejor idea del genio."


VERANO

Al atardecer la queja del cuclillo
Se apaga en el bosque.
El grano se inclina más profundamente,
La roja amapola.

Una oscura tormenta se cierne
Sobre la colina.
El viejo canto del grillo
Muere en los campos.

Las hojas del castaño
Ya no revuelan.
Tu vestido susurra                                         [cruje]
En la escalera de caracol.

La vela alumbra silenciosa
En el oscuro cuarto;
Una mano de plata
La apaga;

Noche sin viento, sin estrellas.



A LAS ORILLAS DEL PANTANO

Un hombre que camina en el viento negro; las secas cañas
                                                          [susurran quedamente
A través del silencio de las pasturas pantanosas. En los gri-
                                                                             [ses cielos
Una migración de aves salvajes se mueve en filas
Cruzando en diagonal aguas sombrías.

Insurgencia. En las ruinosas casas
La podredumbre bate sus negras las;
Deformes abedules respiran pesadamente en el viento.

Anochecer en tabernas vacías. La nostalgia del hogar im-
                                                                               [pregna
La delicada tristeza de los rebaños que pastan,
Visión de la noche: surgen sapos de las aguas de plata.




NACIMIENTO

Estas montañas: negrura, silencio, y nieve.
El rojo cazador desciende del bosque;
Ah la musgosa mirada del venado.

La paz de la madre; bajo negros abetos
Las manos dormidas se abren
Cuando la helada luna parece pronta a caer.

El nacimiento del hombre. Cada noche
El agua azul lava la base rocosa del barranco;
El ángel caído suspira al mirar su propia imagen,

Algo pálido se despierta en el sofocante cuarto.
Los ojos
De la pétrea anciana brillan, dos lunas.
El grito de la mujer en parto. La noche altera
El sueño del niño con alas negras,
Con nieve, que cae con suavidad de unas nubes púrpura.




EL CORAZÓN

El corazón salvaje se volvió blanco en el bosque;
Oscura ansiedad
De muerte, como cuando el oro
Murió en la nube gris.
Un atardecer de noviembre
Un corro de mujeres pobres parado frente al desnudo
                                                                         [portón
Del matadero;
Carne podrida y entrañas cayeron
En cada canasto:
Horrible comida.

La paloma azul del crepúsculo
No trajo absolución.
El oscuro clamor de las trompetas
Viajó a través de las ramas doradas
De los empapados olmos,
Una bandera raída
Humeante de sangre,
Al cual el hombre escucha
En salvaje desolación.
¡Todos tus días de nobleza, enterrados
En ese rojo atardecer!

De la oscura entrada surge
La figura dorada
De una joven muchacha
Rodeada por la palidez de la luna,
Su séquito de otoño,
Negros abetos rotos
En la tormenta nocturna,
La escarpada fortaleza,
Oh, corazón
Que se eleva reluciendo en el frío de la nieve.




EN HELLBRUNN

Una vez más siguiendo el lamento azul del atardecer
Bajando la colina, hacia el estanque de primavera-
Como si las sombras de esos muertos por largo tiempo
                                                    [flotasen en el aire,
Las sombras de príncipes de la iglesia, de nobles mujeres-
Sus flores se abren tan pronto, las serias violetas
En la tierra al atardecer, y el agua cristalina lava
Desde la primavera azul. Los robles enverdecen
De un modo tan fantasmal sobre las pisadas olvidadas de
                                                                      [los muertos,
Las nubes doradas sobre el estanque.


FUENTE

Robert Bly. The Winged Energy of Delight. Selected Trans-
latios. HarperCollins, 2004.

Hay al menos tres ediciones de los poemas de Trakl en caste-
llano:

Georg Trakl. Poesías. Con traducciones de Wolfgang von
Harder, Narciso Pousa y J. Rémy. Con un estudio de Martín
Heidegger. Editado por Carmina, en 1956. Mi ejemplar es
el N° (sí, estaban numerados) 119.

Georg Trakl. Obra poética. Traducción de Rodolfo Modern.
Torres Agüero Editor, 1992.

Georg Trakl. Poemas. Traducción, prólogo y notas de Aldo
Pellegrini. Ediciones Corregidor, 1972.